Hotel del Comahue su Cocina

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Fue el mejor testigo de muchos momentos de ese andar que se escribe día a día en la región, aposto por un diseño vanguardista en su fachada, con un mosaico de grandes dimensiones, una imagen inusual para su época, era el primero en ver los aviones que se acercaban al Valle de la Región por mucho tiempo, hoy comparte ese espacio, pero no su historia, que cada día se hace más fuerte, es ese lugar que entendió que la historia se defiende, que se escribe todo el tiempo, historia es perdurar en el tiempo y saber escribirla también.

Es una de las cartas de recepción para muchos que visitan la ciudad, su ubicación, comodidades, y su servicio jerarquizado hacen un vara muy alta, no solo para descansar, sino también para mostrar las bondades gastronómicas de la región, su desarrollo tiene muchas gestiones, algunas emblemáticas, otras se relacionan con momentos del que no pudo escapar por situaciones que paso nuestro país.

Este lugar es el hotel del Comahue  donde su renovación fue siempre su carta de presentación para brindar esa excelencia que distingue, con 2 espacios dedicados a la gastronomía, Viento Sur y Mil Novecientos Cuatro, estos lugares hoy encabezados por Juan Jose Romero en la Gerencia de Alimentos y Bebidas y Luis Ocares como Chef Ejecutivo, lograron conformar un equipo de compromiso y dedicación.

Juanjo Romero, oriundo de Mar del Plata entiende mucho de lo que son los esfuerzos, reconoce sus momentos de lucha, un ochentoso que lo muestra en su peinado emulando al mejor estilo de los hermanos Moura, que recuerda en esta charla, como sufrió su querido hermano cuando lo ayudo en la cocina, o cuando esa felicidad lo cegó cuando vio que podía aportar más y estaba en la consideración de quienes acompañan las decisiones de tan emblemático lugar, existía esa posibilidad y era en Neuquen, la conocía?  NO. Era un desafío grande, apostaban por una renovación en Mil Novecientos Cuatro, era la oxigenación que necesitaba, ese desafío, tomar una responsabilidad, en una plaza que el tiempo ha vuelto exigente, que no son muchos los que saben leerla y adaptarse, una plaza donde cambia como la visita frecuente del viento, la búsqueda de quien entendiera la cocina, y reconociera las preferencias del lugar, y la visita corporativa no era fácil, la apuesta fue interna, destacaba su trayectoria, su constancia de servicio en el hotel, su predisposición, también su temperamento de tomar desafíos, no por algo el tiempo los junto, Luis o Luisito como le dicen, marca mucho, muestra la recepción que tiene en su equipo de larga trayectoria  tomaron este desafío de renovación y seguir respetando la historia que hay detrás de este lugar, hoy con el Sello de la Cocina Neuquina.

Mil Novecientos Cuatro se hizo de un equipo que demuestra su presencia y la consideración de la gastronomía Neuquina. Luis un enamorado de la cocina que converge siempre en eventos gastronómico que pueda, acompañado de ese colectivo que llaman Alquimistas de la Cocina, con su sencillez y humildad de decir siempre apuesto por aprender de otros, hoy muchos aprenden de él, Hoy Mil Novecientos Cuatro muestra esta propuesta con esa oxigenación que ellos querían, agradeciendo a quienes confiaron y delegaron en ellos esa apuesta, destacan la templanza de su equipo, de esa labor cumplida y hoy exigida. Dar una carta renovada estacionalmente, de cumplir con el catering que los requiera y nunca abandonar la cuadrilla ese concepto de trabajo en equipo que no abandonan los dos, repiten es un trabajo de equipo, desde realizar la carta, sentarse a probar la  sugerencias, dejar salir ese vuelo creativo, respetar la esencia patagónica y el sello que defienden de la Cocina Neuquina, te invitamos a conocer este espacio que su renovación ha logrado descontracturar, con esa apuesta de diseño y calidez.

Hoy sigue siendo el vigia del viento cuando se acerca. Su historia lo obliga.

Una excelente propuesta que no puedes dejar de conocer.

Vas a QueReR SeR ParTe.