Homenaje a Jerónimo Romero

«Oh Capitán… mi capitán», algunos reconocerán  ese momento, o esa frase del latín que fue Carpem Diem.  Cuando lo conocí vi ese momento lo asocie automáticamente, con esa bella película que es la sociedad de los poetas muertos,  era míster keating con sus alumnos todos arriba del pupitre, les estaba enseñando a sus alumnos que se puede aprender fuera de los moldes que se tiene que dejar fluir y acompañar el talento de cada uno, no encorsetar las cosas, pero nunca dejes de trabajar y enseñar trabajando, ese fue una de las frases que me dejo, mira si lo logro, hoy unos de sus alumnos partió al viejo continente.

En la foto les pedí siéntanse libres elijan el lugar y él humildemente me dijo, puede ser entre los fierros viejos me gustan y allá fueron a ubicarse entre maquinaria y sacando su alma de rocker, es la forma que también enseñó y fue contra ciertas estructuras, vi eso y no solo quería ser su alumno de cocina, sino de la vida, todas las fotos de él son trabajando lamento no haber grabado ese momento de la charla con sus alumnos, el abrazo con su compañero inseparable y dúo que pocos logran junto a Gonzalo Costa, o ese momento que te dije la nota tuya es una película, y ese abrazo que nos dimos los 3, esto te lo debíamos hace mucho, nuestra naturaleza siempre de publicar tarde, es inevitable.

 

 

 

 

 

Hoy sé que en algún lado estás leyendo. Fue el maestro que tenía compromiso social, el docente que fue a tomar clases para seguir aprendiendo, fue el docente que no podía desentenderse de las cosas,  que si tenía que llegar de viaje y arremangarse a lavar las cosas lo hacía, que sabía que su trabajo es de equipo, no me puedo olvidar de vos Gonzalo Costa, su compañero, que fuiste su soporte en esos momentos de bronca, su temperamento era fuerte pero siempre conciliador, o aquel instante que te toco tenerlo como alumno entrabas a dar clase y estaba el como uno más, como nos reíamos, hoy te toca ser ese profesor de esa película que saca sus alumnos en plena nevada a caminar y leer poemas. Solo podemos darte un fuerte abrazo en estas líneas y dejarte esas postales que nos dieron.

 

Este equipo que te conoció hoy te dedica esta nota, para mí las despedidas son tristes, no me voy a despedir, solo queremos decir que te conocimos y tuvimos el privilegio de saber que dejas un legado enorme en tus alumnos, y tu gran compañero Gonzalo Costas, Oh Capitán mi Capitán.

¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán! Levántate y escucha las campanas;

Levántate —por ti la enseña ondea— por ti suena el clarín;

Por ti son las guirnaldas y festones —por ti se apiñan gentes en la orilla;

Por ti claman, la inquieta masa a ti se vuelve ansiosa.

Walt Whitman.

Homenaje a Jerónimo Romero Docente Cet 25 Escuela de Hotelería y Gastronomía de Bariloche.