Bodega Malma y Del Fin del Mundo.

Un Equipo de Trabajo que se conoce y se exige por sus vinos

Su inicios se remonta  mucho tiempo atrás…. fue una de las primeras en ganar al desierto y cambiar su paisaje agreste por uno donde, se vieran en las tardes de verano, ese verde que caracteriza a los viñedos, hoy nos presenta como está conformado su equipo.

Comienzan a escribir su historia… caminamos en compañía de ellos, quienes hoy llevan adelante esa búsqueda de sabores y aromas, sin dejarnos de contarnos quienes fueron los participes del  proyecto inicial, el respeto y admiración por quienes pasaron por la bodega y lo que implica para ellos hoy, estar ocupando algunos de esos lugares.

Le cortamos la mañana que tenían preparada, a Lucas Quiroga  Ricardo Galante; Diego Perticarini. Las botellas abundaban en la mesa, estaban analizando un corte. Luego se sumarian: Maria Belen Miguel y Tamara Kruziak. Sus tonadas, acusan las distintas regiones del país: Mendoza, Rio Negro y Neuquen. Hoy sienten ese apego Patagónico, su lugar en el mundo.

El lindo equipo de Malma y Del Fin del Mundo, nos cuenta: sus vivencias, sus distintos pasos, lo que fue el inicio de ellos, estar lejos de la familia, como fue ese comienzo, esa búsqueda. Ser joven y tener la posibilidad de comenzar este desafío.

Hoy,  nos dejan desde sus gustos musicales: desde estar haciendo un corte con Rock Nacional (preferentemente Divididos), por lo bajo también  se escucha que Maluma  acompañó algún corte. Logran siendo equipo, ver ese punto en común de mezclar sus gustos.

No dudaron en decir que la vendimia, ese momento,  que los separa inclusive de sus hogares, que  se hace agotador pero placentero a la vez, queremos que llegue, queremos la vendimia. Saben que es el momento de trabajar, y jugar con lo que buscaron en el año.

 

Es la espera de lo que les dio la tierra, esa que quieren identificar y llevar en un vino, o momentos que la misma les va dando.

Anécdotas que van alimentando esta historia. Recuerda Ricardo, en uno de esos recorridos por los pasillos, al lado de Lucas, que  ven una simple gota de un tanque. La intención de reparar termino en un manantial de vino, dirigido a Lucas. Un bautismo que pocos deben haber vivido. Nos cuentan también que Diego recién ingresado, quedo encerrado en esos recónditos lugares que no se sabe cómo salir. Por suerte, encontró señal con el celular y nuevamente Ricardo fue a su auxilio. Se conocen de tal forma, que si los llaman por el nombre, o si ven las cejas levantadas  o el silencio de una de las integrantes del equipo, es porque  andan con el día algo nublado.

Compartieron estas cosas con nosotros, nos dieron ese andar que día a día viven,  vimos su amor por lo que hacen.  Nos permitieron conocer sus espacios de trabajo, disfrutar de cada entorno de ellos, que viven cuando cruzan la tranquera de ingreso. Despierta en ellos estar AHÍ!!, como me dijo Lucas, no hay nada que no nos guste.

Algo que rescataron constantemente Ricardo y Lucas es lo que representan las chicas en el equipo. Tamara tiene muy claro que tienen un lugar especial en esta región del país, esta vocación.

Este es el equipo de Malma y Del Fin del Mundo que en este cierre de año, nos permitió mostrar un poco de su día a día.

Vas a Querer Ser ParTe.

Gracias a Bodega Malma y Del Fin del Mundo, por permitirnos compartir con su equipo un hermoso día.

Arte de Fotos: Flor Zitti

Relatos: Citrico

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